Covid 2020
Días intensos, de perplejidad, de recolocarse de una dinámica y una manera de organizarme a otra. De estar en la paz y calma a entrar en el miedo y la alarma.
Miles de propuestas. Para accionarse y mi sentir solo me pedía quietud estos días. No conectarme a reuniones, pararme a sentir, a observar, ver como yo misma me movía, sentía, recolocaba todo esto. Viéndome a momentos desesperarme por encontrar una mascarilla y un paquete de guantes y otros en total serenidad viendo como todo lo exterior me movía internamente. Parar para sentir mi miedo, y mi serenidad también. Escuchar mi sentir y parar mi mente.
Mi mente perpleja, queriendo entender y no creer y aferrándose a “todo esto es una locura.” Y otros momentos siendo crítica e intentar entender que hay detrás de todo esto y ver la luz tras tanta oscuridad y miedo, y con la certeza que no sé la verdadera realidad de lo que está aconteciendo. en ese afuera.
Y hoy sentada mirando hacia el paisaje que rodea mi casa, todo se veía igual, pájaros cantando, las plantas, la belleza del paisaje, el sol, nada parecía haber cambiado. Y me vino el pensamiento de cómo esta maravillosa tierra una vez más está siendo testigo de la historia. Y siempre permanece ahí, haciendo su proceso y evolución y ha sido testigo de tantas vivencias y tantas eras y ha visto nacer y morir tantas civilizaciones.
Y entonces entendí, estamos en transformación como sociedad y esta vez, como en el parto, en la vida y en mi interior veo esta vez una oleada intensa de vida ahora en el afuera. Y esta contracción viene fuerte.
Y me acorde de la Crisálida, cuando la oruga se transforma en mariposa. Como cuando una mujer se trasforma en madre, cómo cuando un bebe llega a a vida, cómo cuando cada uno hace su propio proceso interno de despertar a una nueva consciencia y cómo también ahora percibo cuando una sociedad se va a ir transformando.
Siempre cuento en mis cursos el precioso cuento de la transformación de la crisálida para explicar el nacimiento. Y cuenta que un día un hombre, viendo el esfuerzo, y sufrimiento de la oruga por salir del capullo, el hombre en su afán de ayudar pensó en facilitar su proceso y cortó el capullo. Y la mariposa cayó y ya no pudo volar. Lo que no sabía el hombre que ese esfuerzo y dolor al salir era lo que le permitiría volar en su nueva vida.
Y entonces entiendo, estamos en momentos de cambio y trasformación. Como sociedad también y no va a ser fácil. Cuanto más me resista más me va a doler y nadie me puede salvar y acortar el camino. Si quiero poder sobrevivir a esta nueva era, en este nuevo despertar de la sociedad y poder vivir en esta nueva era en plenitud, tengo que experimentarlo.
Y el camino como en el parto para vivirlo mejor, es aceptarlo. Entender que esto es parte de ese proceso. Y aunque sea difícil de entender, sea generado por la naturaleza o provocado por el hombre, sea justo o no, da igual. Pensar esto es parte de algo más grande y es parte del proceso al que vamos y es imparable, nos puede ayudar.
Vienen momentos de cambio, estamos transformándonos a algo nuevo como sociedad. A una nueva era. Y va a ver dolor y no va a ser fácil este cambio.
Toca aceptar y abrirse a estos cambios, no resistirse y sentir el dolor y la dificultad cuando llegue y como nos llegue a cada uno encontrando los recursos que podamos en esta oleada de trasformación y los que que sintamos nos ayudan a cada uno. Va a morir todo lo que ya no nos sirve, para despertar a una nueva vida y una nueva sociedad. Asi lo siento. Y mas o menos tiempo lo iremos viendo. Y la única inteligencia valida aquí, la creatividad para adaptarse a nuestro medio ahora y a este momento. Nuevas habilidades y actitudes ante la vida, a las que no estamos acostumbrado habrá que trabajarse. Humanidad, solidaridad, empatía, amor. No juicio, respeto e intentar mantenernos en equilibrio y permanecer en nuestro centro ante tanta incertidumbre .
Como una mujer debe mantenerse en su centro en la intensidad del parto. Y en este proceso, como en el parto no importan títulos, clase social, dinero, coche o trabajo. En este nuevo cambio solo lo verdaderamente importante cuenta. Que nos mantiene por dentro y que nos ayuda en nuestro equilibrio y centro, como me cuido, mi capacidad de conectar con la vida y el otro, y si cojo o no las riendas de mi vida como de nuestro parto, porque salir de cada oleada solo depende de nosotros mismos y no de una falsa seguridad en el afuera que nos la venden y la van a vender más a cambio de nuestra libertad y nuestros derechos. Si entro en miedo doy el poder a otro y ahí ya me perdí.. Y podemos perder libertades, derechos, pero no perder nuestro poder interno y sentir.
No hay nadie que me salve de nada, es falso. Solo yo puedo encargarme de mi vida, al final puedo solo yo puedo sanarme, solo yo junto a un otros puedo ayudar a que otros también se unan a coger su poder.
Y en el camino, ir decidiendo aquello que me mantiene en mi centro y sea acorde con mi corazón en cada momento. Y respetar el camino en el que cada uno esté sin juicio y respetando su momento a como vaya pasando esta transformación. Y estando todos unidos, dándonos la mano y apoyándonos en este cambio. Y agarrándonos como podamos en esta oleada que la vida nos trae, como sea, pero juntos.
Esta contracción viene fuerte.
Y esa mano, ese estar al lado empatizando y con amor, ayudando a esta oleada, ayude a sea lo mas fácil de pasar para todos y para los más indefensos.
Toca abrirnos a todo lo que va a morir, personas, ideologías, discursos, economía tal y como la conocemos. El sistema y todo lo que va a caer y todo lo que va a venir y va a nacer en esta transformación, y hacerlo sin juicios. Porque tal vez no podamos entender este camino. Iremos sorprendiéndonos y aprendiendo de este camino sin duda, de pérdidas y nuevas oportunidades.
Porque como el parto, nada lo puede parar, por mucho nos resistamos, la vida tiene que darse y evolucionar y este cambio que viene es imparable y pasará esta oleada y contracción y pensaremos todo esta bien de nuevo, y volveremos al bienestar, pero hay que prepararse. Cuidarse en este descanso porque vendrán otras oleadas y otras contracciones. Porque el cambio, como el parto, está en marcha a una nueva sociedad y llegará.
Juntos ahora, junto al sistema que nos da la mano ahora, pero entendiendo que la seguridad ya no va a poder estar mas allí, y tal vez en otra oleada ya no esté ahí más, o ya no queramos coger su mano por el coste tiene, quién sabe. Habrá un momento, que o decidimos coger el poder y el mando de nuestra vida; ya no esperamos mas que nadie nos salve y cuide; dejamos de echar responsabilidades en el afuera y aceptamos la vida con lo que nos trae en serenidad y amor o nos caeremos en este cambio. El paso último solo lo podemos dar nosotros juntos como sociedad.
Mis maestros ahora son aquellos que me ayuden en mi cambio interno y a estar en mi centro y bienestar interno. Conectada con mi ser y guiada por él, en cada paso que doy desde la consciencia y amor. Confío en la vida. Soy parte de ella y una con ella y con todo. Ahora tengo que experimentar lo que me toque en esta trasformación como parte de todo. Sé que detrás de cada renacer hay luz. Confío
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