Blanca Lainez obstétrica

¿Quién soy?

Comadrona y Terapeuta

«Otra manera de ver y acompañar la maternidad»

Apasionada por el conocimiento y búsqueda de respuestas del significado de la vida y de la existencia humana, siento aún estoy en búsqueda de contestarme a mi misma “ Quien Soy”.

Se que soy algo más de la se conoce como Blanca, que nació en Pamplona, hija de Cándida y Jesús y creció en una familia siendo la segunda de tres hermanas.

Blanca, que deseaba ser enfermera de niña, siempre apasionada, con ansias de conocimiento, y que disfrutaba de compartir todo lo que aprendía con sus amigas, sigue ahí, con esa apertura a nuevos conocimientos y disfrutando de compartirlos.

Inicié mi trayectoria profesional como enfermera, acompañando el tránsito de la muerte y especializándome en acompañar procesos de duelo. A los 29 años, tras la vivencia de un duelo personal, conecté con la necesidad de un cambio y me trasladé a Barcelona para estudiar comadrona e inicié mi aprendizaje de acompañar el parto y nacimiento.

Te ayudo a cuidar la vida en tu interior, a vivirlo desde la consciencia, y a escuchar los mensajes de tu cuerpo y tu bebé, para poder descifrarlos ayudándote a  poner luz en tu caminar

Durante años, me sumergí en una vida al servicio de visibilizar la belleza del proceso fisiológico del parto y nacimiento. Puse mi granito de arena en ayudar a visibilizar el parto natural en casa en el que tuve la suerte de adentrarme, adquiriendo un valioso conocimiento para acompañar la fisiología. Trabajé durante años por concienciar de la importancia del respeto a la fisiología, de la importancia del dolor en este proceso y dignificarlo. Tomé conciencia de la importancia del cuidado humano y amoroso que precisa la mujer en su embarazo y parto para poder transitarlos desde el bienestar y salud, y renacer tras ellos a su fuerza y poder personal como madre. Trabaje también durante años por visibilizar a estos bebés llegan, sus necesidades y el cuidado amoroso y sensible precisan en su llegada.

Comadrona Barcelona

Mi proceso y trayectoria profesional

Y llegó la experiencia de mi propia maternidad, tras dos partos naturales en mí hogar, con la revolución supuso en mí la experiencia del parto y la maternidad, en que caen muchas creencias e idealizaciones. Y ese ideal nos vendían entonces de plenitud y que todo estaría bien por vivir un parto natural y una lactancia materna no llega. Llega como en todas las maternidades, momentos de profunda belleza, fuerza, éxtasis y al mismo tiempo revolución, aprendizaje, crisis. Hacer brecha en nuestras corazas y defensas. Transformación, consciencia y/o sufrimiento si lo vivimos en soledad.

La llegada de mi segundo hijo con una enfermedad genética me sumergió tras mi segunda maternidad en unos años de incertidumbre, lucha, dolor, y al mismo tiempo, de profunda transformación y belleza por el vínculo tan especial se creó entre nosotros y el crecimiento personal se dio en mí. Este proceso me llevó a la búsqueda de respuestas, a ya no escapar de ese dolor y dejar de buscar salvadores afuera. Este proceso me llevó a encontrar en mí la conexión, mi fuerza para salir del sufrimiento en el que entraba a momentos y sanar. Me dio la oportunidad de abrirme a nuevos conocimientos, a despertar a una nueva consciencia de la vida y a una paz interna. Proceso de vida que me llevo a renacer a mí, a mi soberanía y al amor.

Y ahí, pude acercarme un poquito a sentir esa quien Yo SOY, mi alma que también conforma a Blanca, a esa esencia de amor soy. Y me abrí al amor propio. Y ahí sigo, en ese ofrecerme a diario amor a mí misma y compasión ante mis limitaciones, y contracciones de vida llegan. Camino que me lleva cada día a reconectar cada vez más con quien yo soy, dándome ese amor y cuidado a mí misma, que me da aliento, reconforta, me reconecta con mi poder personal, con la alegría de vivir, la plenitud, el placer y el disfrute simplemente de la vida y de experimentarla en mi trabajo, en mi vida y en mi maternidad, a pesar también del dolor implícito de la vida.

Sigo rencontrándome a mi misma, con cada mujer acompaño.

Sigo rencontrándome a mí misma expandiendo consciencia de la importancia de cuidar la vida en su inicio, ayudando a evitar el sufrimiento evitable en estos nuevos seres llegan al mundo.

Sigo encontrándome a mi misma cuando sigo lo que mi corazón ansía.

Sigo encontrándome a mí misma cuidándome y dándome amor cada día. No olvidándome de mi y mis necesidades.


«Estamos sosteniendo las manos de nuestro futuro, en nuestras manos suaves y tibias»