BLANCA LAINEZ

Consciencia Obstétrica

BLANCA LAINEZ

Consciencia Obstétrica

parto en casa

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El parto en casa. Una opción a validar y visibilizar. Hacia un nuevo modelo de atención a la maternidad.

“PASADO, PRESENTE Y FUTURO. RECONOCIENDO DE DONDE VENIMOS. ENTENDIENDO DÓNDE ESTAMOS Y REFLEXIONANDO HACIA DÓNDE VAMOS”

Antiguamente, el parto era considerado un proceso natural, el cual se llevaba a cabo en el hogar de la parturienta con ayuda de otras mujeres o parteras cuyos conocimientos eran trasmitidos a través de una generación a otra o recibían ciertas capacitaciones según el momento cultural e histórico. Era parte de la vida. Un proceso íntimo y natural vivido dentro del entorno familiar. Pero la conciencia y vivencia del proceso no es igual a la de los momentos actuales. El parto no era vivido como una experiencia merecedora de ser vivida plenamente, ni había la conciencia de la importancia del nacimiento para el ser humano. Igualmente, el padre tampoco participaba de forma activa. Pero el parto sí era vivido como proceso normal de la vida íntimo y el dolor aceptado como parte inherente al proceso y de la vida.

El salto del parto al paritorio llega a España con la creación de los grandes hospitales y el baby boom de los años 60 e influenciado por el proceso de industrialización en España y expansión económica mundial. Ya en los 80, la concentración de nacimientos en el hospital era prácticamente total. Fue en 1979 cuando se rodaba un de los primeros partos hospitalarios en España en el hospital de la cruz roja de Madrid. Hace solo 41 años. Este proceso se había ya iniciado muchos años antes en otro países, al igual que la industrialización.

Estas nuevas políticas sanitarias llevaron a las matronas a incorporarse a los hospitales en busca de los beneficios supuestos que ofrecían, tanto para comadronas como para  las mujeres que atendían. Este cambio cultural de modelo, supuso también una pérdida de autonomía, tanto en las mujeres como para las comadronas en la que su formación se vio influenciada y pasó a ser a cargo de la medicina, evolucionado y pasando por diferentes modelos y etapas hasta la actual. Modelo que se inició tras el decreto de 1987, donde se reglaba la  formación obstétrico ginecológica, Matrona, Enfermera obstétrico ginecológica, y donde la primera promoción llegó a los hospitales en 1996. Aún en la actualidad, el porcentaje de comadronas por mujer en España está muy por debajo de los estándares recomendados a nivel europeo.

La incorporación del parto al hospital, supuso también un inicio a la medicalización del parto y des humanización del proceso al alejarse el parto de la concepción de un proceso fisiológico, natural e íntimo. Y llevó a una pérdida de autonomía de la mujer y de protagonismo de su parto. Distintas prácticas se comenzaron a instaurar rutinariamente, sintiéndose una mayor intervención médica en el proceso y llegando con los años a un modelo fuertemente institucionalizado y de gran intervención médica, llegando a su pico máximo hacia los años 2000, donde ya prácticamente en los hospitales no se veía ningún parto natural, el modelo de parto activo, dirigido, era la norma y lo normalizado y donde los profesionales perdieron confianza en el proceso natural y competencias y habilidades para acompañar los procesos sin intervención médica.  

Fueron muchos los profesionales que alzaron la voz de alarma, y organismos como la OMS a nivel mundial, que tras la conferencia internacional en Fortaleza Brasil en 1985, se inician acciones para un cambio a nivel mundial en la humanización del parto y nacimiento, considerando el parto y nacimiento como procesos transcendentales para la existencia humana al ser el inicio y punto de partida de la vida, y considerando la humanización un aspecto urgente y evidente por ser un medio trascendental para alentar y encaminar el poder de individuos y grupos hacia el desarrollo de sociedades sustentables y el goce pleno de la vida. Tuvo que darse este proceso de alta medicalización para que hubiera una toma de conciencia y ampliáramos la mirada hacia ver el proceso de parto y nacimiento como una vivencia de gran importancia tanto para la madre, hijo y el ecosistema familiar y la necesidad de humanizarlo. Profesionales, como Leboyer, con el nacimiento sin violencia, y Michel Odent que fue también inspirado por los escritos de William Reich, fueron de los pioneros y que mas influyeron en el cambio de mirada y concepción del parto y nacimiento.

De esta declaración de Fortaleza, donde expertos de todo el mundo debatieron y reflexionaron sobre la atención adecuada para el parto, surgieron las recomendaciones para la atención al parto norma, con el objetivo de ayudar en el proceso de des medicalización del parto y donde se deja claro que debe haber una razón válida para la intervención en un parto como proceso fisiológico que es, y poniendo de manifiesto las prácticas validadas científicamente recomendadas, y las innecesarias, y remarca la recomendación de la libre elección y derecho de la mujer a la libre elección del lugar del parto ya que el entorno donde se pare puede tener efectos en el propio desarrollo del mismo y sobre su experiencia ya que el parto se desarrolla mejor allí donde la mujer se siente segura.

El derecho de elección del lugar del parto por tanto, esta reconocido por la OMS; la FIGO. (Federación internacional de ginecología y obstetricia) y por el tribunal de derechos humanos. También la ley de autonomía del paciente 41/2002 garantiza el derecho de toda mujer a decidir libremente sobre su salud. En le libro escrito por el profesor Xosé Manuel Carril Vázquez, 2017. “El derecho de las mujeres a libre elección de las circunstancias del parto” se realiza un estudio completo de la atención sanitaria a la maternidad desde el punto de vista del derecho español.

Aquí en Cataluña, fue clave en la humanización del parto hospitalario , la figura del Obstetra Vicenc Caracac, que inició una propuesta de protocolo de menor intervención para las mujeres que buscaban otro modelo de atención, y tuvo el apoyo del Departamento de Sanidad de la Generalitat con la publicación del protocolo de “Atención natural al parto normal “ en el 2007, en el que tuve la oportunidad de participar en su elaboración junto a otros profesionales, hasta llegar a la actual política con la promoción del departamento de centros de nacimientos para la atención al parto normal, ofreciendo un modelo más humanizado y ofreciendo mayor autonomía a las comadronas. Otro componente clave en España, fue la llegada de comadronas formadas bajo la nueva regulación de nueva regulación de 1987, cuya formación es recibida de comadronas y la primera promoción llega a los hospitales en 1996. Muchas de estas comadronas, como profesionales especialistas en la normalidad y actualizadas en su formación, reivindicaban una atención más humanizada, con menos intervención y acorde con las nuevas guías de atención y recomendaciones de la OMS y algunas en rechazo al alto intervencionismo que vivían, y falta de autonomía en los hospitales buscaron formarse en la atención al parto en casa y salir de los hospitales para ejercer de forma autónoma. Yo me incorpore a la Cooperativa Titania Tasco, para formarme en este tipo de atención en el 2000. Viví este proceso como algo clandestino, que ocultaba por el rechazo social e institucional que tenía.

En cuanto al parto en casa, en Cataluña, el primer grupo organizado para apoyar y promocionar el parto en casa, surge de una mujer, Isabel Villena, sobre el año 1982, que funda el ”Grupo de parts a casa de Barcelona”, y será apoyado por algunas comadronas oficiales de esa época, y obstetras. Mujer, activista, feminista y autodidacta, conocedora de la atención al parto en otros países, y con la conciencia del nueva concepción del nacimiento y parto sin violencia, que comienza un movimiento de apoyo y difusión de otra forma de parir y da respuesta a muchas mujeres que buscaban otro modelo de atención para sus partos. Escasas mujeres optaban por esta opción en estos momentos. Era una opción en España muy rechazada a nivel social e institucional y era vivida de forma clandestina, se vinculaba a movimientos alternativos que ya elegían otros modelos de forma de vida a que los mas estandarizados. Hacia el año 2000 el parto en casa era prácticamente inexistente, escasas mujeres e optaban por esta opción y escasos profesionales estaban dispuestos a atenderlas. Cuándo llega la formación reglada, algunas comadronas formadas inician un acercamiento a este modelo y a formarse en la atención al parto en casa y esto influencia que el movimiento de parto en casa comience un inicio de ascenso y cada vez sean mas mujeres que optan por esta opción, al haber mas profesionales dispuestos a atenderlas, y surgen diferentes grupos,  asociaciones y centros privados de atención al parto domiciliario, ya liderados por profesionales titulados hasta llegar al año 2013  que se funda ALPACC. Asociación de parto en casa de Cataluña, en el que se unen comadronas para darse apoyo, promocionar esta opción, y mejorar la calidad de atención a las mujeres.  

Y de ser casi inexistente en el 2000 el parto en casa  en Cataluña , en donde en el 2001 que se inicio un proceso de recogida de datos, tuvieron lugar 21 partos, pasamos a la actualidad donde se asisten actualmente unos 350 partos anuales en casa en Cataluña. Otras variables como la llegada de profesionales formados en el extranjero a Cataluña , acceso de la información por las mujeres, conocimiento de otros modelos asistenciales en Europa, internet, y que mujeres europeas que trasladan su residencia por motivos laborales a Cataluña y solicitan parto domiciliario, influencian en este aumento junto el aumento de profesionales dispuestos a atenderlas.

En la medicalización de un proceso normal y natural como el parto hubo varios aspectos que lo favorecieron e influenciaron. Entre ellos el concepto de salud y enfermedad que se elabora según contexto social y cultural, y que actualmente es un concepto ideal y poco real, y que ha llevado a crear una sociedad con poca responsabilidad, baja tolerancia, y a una pérdida de confianza y fascinación por la tecnología. Un aspecto muy importante también fue la influencia de colectivos de poder, que consideraron el dolor y el riesgo en el parto como algo patológico y no inherente a la vida y normalidad y donde los factores de riesgo ya pasaron a ser considerados enfermedad, ofertándose estos colectivos luego a ofrecer soluciones y a eliminar cualquier amenaza que pudiera interferir en el embarazo y parto controlándolo e incluyéndolo a la medicina y al mercado de consumo social. Todo esto ha llevado a la situación actual, llevando a la mujer y a los profesionales a una falta de confianza en la capacidad en el cuerpo materno para sobrellevar el parto y parir natural, en que son capaces de calentar a sus crías con su piel y a nutrirlos con su leche. Igualmente lleva a una confianza excesiva de los profesionales por la tecnología y pérdidas de competencias y habilidades para acompañar la normalidad, y todo esto lleva a que se vaya perpetuando mismo modelo asistencial y no dirigir la mirada hacia otras formas y políticas de cambio en cuanto a la atención a la maternidad más que y añadir  aspectos de medicalización del parto, o des medicalización en la actualidad por las nuevas tendencias y recomendaciones para la humanización del parto, pero centrados en la misma concepción del proceso y perpetuando misma mirada del parto y que requiere institucionalización, control y así vemos como las actuales acciones políticas y de gestión sanitarias llevan a decisiones que no lleven a conflictos y cambios profundos, sino a acciones que sean socialmente aceptadas, y sigan ofertando la salud de las mujeres y sus procesos naturales de embarazo y parto al mercado de consumo, y dirigido nuevamente a  solucionar problemas a las mujeres que se han creado como es ahora la excesiva medicalización. Es por eso que no hay cambio de modelo profundo sino simplemente es el mismo, pero ofreciendo ahora otro tipo de atención, pero sigue costando la mirada al parto como proceso de vida normal, y el reconocer el derecho de autonomía de las mujeres a decidir bajo que modelo y mirada quieren ser atendidas en lo referente a su maternidad. 

Son muchas mujeres que buscan modelos de atención donde no solo se ponga énfasis en los aspectos biológicos o de medicalización del parto, ni entren a ser parte de consumo, e institucionalización  sino también se tengan en cuenta en su proceso, sus componentes psicológicos, familiares ,sociales y filosóficos y quieren recibir a su hijos en sus hogares bajo este modelo y reclaman que este derecho sea reconocido y autoafirmado  por el estado,  y este detrás tal y como dice la constitución española, articulo 43, en que el Estado se reconoce como garante de la salud. Y la mujer reclama que este también para ella cuando su proceso lo precise y se desvié de la normalidad como en cualquier otra circunstancia de la vida.   Porque no podemos obviar que aunque sea un proceso normal en algunas as circunstancias  puede desviarse y precisar ayuda. La evolución de la humanidad, la modernidad, la ciencia  la tecnología  si bien es cierto que han contribuido de manera importante a reducir los riesgos para la salud y elevar la calidad de vida, también ha añadido otras factores la perjudican, como la falta de tolerancia al dolor, el estrés, el miedo, la falta de confianza en el procesos fisiológicos que junto a la falta de responsabilidad sobre el autocuidado y la delegación de toda responsabilidad en los profesionales dificultan el propio proceso de embarazo y parto junto a otros factores.

Es cierto que en España hay libertad de elección en cuanto al parto en casa. Ya que son muchas las mujeres que paren en España y tenemos la suerte de que no está ni perseguido ni penado. Pero no es suficiente permitirlo, no mirándolo y dándole la espada, o focalizando la mirada y la políticas en otras forma de modelos en los que esta si de acuerdo o convienen políticamente, dejando de confrontar esta realidad que en la actualidad eligen muchas mujeres, aunque sea minoritario, y seguirán haciéndolo a pesar de todos los intentos por no apoyar esta realidad. Es como un padre que con las nuevas tendencias de los hijos, tiene que aceptar ciertas acciones que le confluctuan internamente por el cambio tan grande generacional y deja hacer, pero sin auto afirmarles, y validarles y darle ese apoyo detrás que tanto significa para los hijos. Como a un hijo le es importante se le valide en sus decisiones este de acuerdo o no su padre y que éste detrás pase lo que pase, sin juicios ni culpabilizaciones, es importante para una mujer que el estado valide su decisión más allá que la valide la ciencia, leyes y organismos. Y además le respalde, este detrás si necesita ayuda y si algo sale mal le apoye y la contenga.  

Son muchos países europeos que han dando este paso. Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda y otros a nivel internacional. De apoyar y validar el parto en casa. Amparados también por los numerosos estudios que ya se han publicado sobre seguridad del parto. Y que constatan que es una opción viable y segura.  

Y es reconocido por todas los profesionales , y asi lo demuestran los resultados la necesidad de algunas mujeres de ser trasladadas a hospitales debido a circunstancias diversas que por seguridad o por deseo materno y van a requerir un traslado a un nivel de asistencia más alta. Como comadrona con 20 años de experiencia y mi formación como terapeuta, he ido podido tomar conciencia de que siendo un proceso fisiológico hay muchos factores que pueden influenciar en su seguridad como proceso orgánico, emocional , y psicológico que es el parto. Y he tomado conciencia de la importancia de la disponibilidad cercana buenos hospitales que sin duda hacen el parto en casa aún mas seguro cuando el proceso en ocasiones se desvía. La necesidad en algunos traslados y vivencias de algunas emergencias, aunque sean muy aisladas y que evidentemente  habrán estado influenciadas por diversos factores , al igual que ocurre cuando hay un mal resultado en un hospital, y no se cuestiona la seguridad del hospital…… ha dejado en evidencia  la necesidad de una  mejora en la coordinación de estos traslados, una buena comunicación y de actualizar los conocimiento sobre este modelo de atención al parto  que todavía es desconocido para muchos profesionales, y que dificulta el dialogo , la vivencia del traslado tanto para la madre como para los profesionales, la fluidez de actuación y el  poder ofrecer  una buena atención a la mujer y apoyo a los profesionales que acompañan asegurando la máxima seguridad a la mujer y la pronta atención en el nivel asistencia que se precise.

Y para mi deja claro también la importancia de seguir estudiando y profundizando en como mejorar la seguridad del proceso desde la prevención. Ya hay publicaciones que hablan de factores que influencian en la mejora de la seguridad como son la la coordinación que haya entre las comadronas y los hospitales, si esta integrado y validado por el  sistema o no, la formación y experiencia de las comadronas y escuelas de psicologías como la ESTER , y otras que nos hablan de la influencia también en la seguridad del proceso de los factores emocionales , psicológicos , sistémicos y del ecosistema rodea a la mujer , y de la importancia de tenerlos en cuenta y por tanto de trabajarlos para evitar complicaciones y hacer el parto aún más seguro.

Sin duda, debemos seguir todos los profesionales estudiando y  evaluando  resultados y poner la atención en mejorar los resultados y poder ofrecer en esta nueva era, libertad de elección, apoyo, seguridad y nuevos modelos de atención a la maternidad donde los aspectos emocionales, psicológicos, familiares , filosóficos, sociales y la libertad de elección sean tenidos en cuenta, como proceso orgánico, emocional, psicológico y sistémico y se trabajen , donde la mujer se sienta protagonista del proceso, y recupere el parto como vivencia normal, única  y merecedora de ser vivida, ya que es probablemente la mas significativa que va a vivir una mujer y pueda recuperar la confianza en que es un proceso que únicamente necesita ser observado la mayoría de las veces. Poner énfasis en prevención y en políticas de responsabilidad de autocuidado de la propia salud y embarazo y parto dimensionando correctamente las expectativas .Decir aquí en España, no podemos apoyarlo porque no tenemos las condiciones adecuadas como en otros países,  seguir con debates absurdos sobre la seguridad del parto en casa cuando ya ha quedado demostrada , porque si no otros países no lo hubieran integrado, es darle la espalda a muchísimas mujeres , amparadas por su libertad y derechos,  que desean este modelo de atención , y parir en sus hogares .No querer apoyarlo en España es querer  evadirse de asumir la responsabilidad que tiene el sistema  sanitario de dar respuesta a estas mujeres y de empezar a tomar acciones para poder ofrecer la mayor seguridad posible.

Y todos los profesionales que formamos parte de este sistema sanitario tenemos que ser conscientes de la deontología profesional y de que la información demos seamos realmente objetivos. Solo podemos ejercer la libertad de elección como usuarios si tenemos una información veraz y completa.  Evitemos ideologías propias ayudando a las mujeres a tomar las decisiones más adecuadas desde su sentir y libertad y no desde el miedo tanto al parto en casa cuestionando su seguridad, como orientar a esta opción por el alto intervencionismo del parto hospitalario o por ideologías en contra del sistema. Ya hay autores que hablan del concepto de “malicia sanitaria” donde la información se da a medias verdades, extrapolaciones atrevidas e interpretaciones sesgada, como hemos visto y vivido todos en tantas publicaciones, y en medios de información. 

Ya en pleno siglo XXI, cuando muchas de las estructuras de funcionamiento están inmersas en un colapso de difícil salida, cabe rescatar la propuesta de La Convivencialidad del filósofo Illich en esta nueva era  de postmodernidad y puede ser un referente en búsqueda de modelos  para  una trasformación real y profunda .Una sociedad convivencial según Ilich, sería aquella que permita «a todos sus miembros la acción más autónoma, libre  y más creativa posible, con ayuda de las herramientas menos controlables por los demás y con un compartir de los saberes en cuanto a salud  que no entren en rivalidad . Una sociedad donde la tecnología y la ciencia no dominen al ser humano sino que estén al servicio de las personas y caminen de la mano. Es en este sentido que la convivencialidad se convierte no solo en el principio de relación del ser humano con la tecnología y avances sino también el principio que rige las prácticas de la comunicación, la auto gestión, la toma de decisión y la organización de unas comunidades humanas ,  libres y sostenibles. Y en este caminar ,creo que Cataluña tiene la capacidad y puede servir de modelo  en referencia a iniciar un cambio en la atención en la maternidad y parto ya que es una de las comunidades con más alto porcentaje de partos en casa, tomando la iniciativa de iniciar acciones para validar y apoyar el parto en casa y trabajar conjuntamente y de forma multidisciplinar para encontrar modelos propios con las limitaciones y situación real actual en nuestra comunidad  , donde se pueda validar y apoyar el derecho de las mujeres a la libre elección del lugar del parto, y esta opción conviva con otras opciones ofreciéndole el respaldo asegurándole así ,  la mejor atención y seguridad posible.